lunes, 29 de mayo de 2017

Un poema indefinido de Rosalía García Cernadas

Indefinido                       se ha caído                 por las escaleras.

Los peldaños ya no sujetan                  sus pies indefinidos.

Y se cae, claro, constantemente.

Y todo sigue siendo igual para todos:


el perro que ladra es guiado por la señora que guía,
el bus que acelera está siendo perdido por el niño que corre,
la maestra que enseña, enseña
y los pingüinos cantores, pingüinean.


Solo Indefinido cambia.          Deviene.           Como el mundo.        Que también deviene.


Pero nadie se da cuenta.

Indefinido quiere volver a la escuela. Pero en la escuela no admiten personas como Indefinido. En la escuela solo admiten personas concretas.

Lo indefinido da miedo.           Lo indefinido no gusta.           Indefinido está solo.

Indefinido no tiene amigos.
Indefinido nunca va a poder ser presidente.

Indefinido quiere acabar con su indefinida vida.     Porque nadie la ve.     Porque nadie la siente.
Porque es invisible.


Indefinido es

indefinido.

jueves, 25 de mayo de 2017

Un poema del Número K

en el Número K siempre pasaban cosas excitantes
en el Número K no se respiraba muy bien
un día empecé a llorar porque me picaba el humo en los ojos
y ya no pude parar
en el Número K perdí una chaqueta
(devuélvemela hij@puta, es de lana color teja y lleva más de treinta años en la familia)
en el Número K tu boca se abrió lentamente
en el Número K me dieron un beso como nunca antes
y pocas veces después
¿te gusta cómo te beso?
joder, ¡si!
en el Número K una vez
un amigo
un imbécil
me agredió
otra vez
otro amigo
me abrazó

en el Número K hace tiempo que no se le quedan a nadie los pies pegados

martes, 9 de mayo de 2017

Una visita al pediatra

La enfermera me dijo que dejase de hablarle con diminutivos
que le quitase el biberón
el chupete
que ya no era un bebé.

El bebé lloraba a ratos.

No le gustó que le hiciesen subir a una camilla muy alta.
Tenía que subir solo porque ya no era un bebé.

Cuando ya nos íbamos
señaló algo en la pared
y dijo

conejito

domingo, 22 de enero de 2017

El futuro

Te imagino en una granja rodeada de niños.

Me lo dijo J. hace 20 años.
Creía que me faltaba genio para otra cosa.

Solo es una casa de campo en las afueras. 
Pero hay huerto y lagartijas.
Y sí, mi único niño me rodea.

¿Y tú?
Espero que no se haya cumplido todo lo que te dije.

Ven a la granja cuando quieras.