lunes, 31 de diciembre de 2012

Lucha, lee y ama* (y escucha a Leonard Cohen)

La casa silenciosa. Fuera un débil sol de invierno. Tengo la mañana planeada y repleta de cosas que hacer. Voy a ducharme y no funciona el agua caliente. Pues a la mierda todo. Me siento frente al ordenador. Repaso qué cosas escribí en otros meses de diciembre. Sonrío con la adhesión poética de Velpister: "te enlazo definitivamente". Leo un poema sobre Heidegger y los besos. Escucho Suzanne. Y mi casa se convierte en un templo. Me siento tentada de decir que este es el mejor disco de la historia. De mi historia.


Lo descubrí en casa de mi cuñado con doce o trece años y flipé. Me gustó su voz, la portada, y todas las canciones.

Me llevé una cinta grabada cuando me fui a estudiar a Santiago. El primer año me lo pasé suspirando de amor no correspondido, y de banda sonora, Leonard Cohen, Silvio, Extremoduro.

Mi amiga Adela me invitó un fin de semana a su casa de Camariñas, creo que era diciembre y hacía sol. Teníamos un trabajo que hacer sobre Platón. Nos fuimos a una habitación con ventanas que iban del suelo al techo, las abrimos, afuera un jardín asilvestrado con plantas aromáticas. Sonaba este disco. Sonaba Suzanne en Camariñas.

Volver a casa de salir, cruzar Romero Donallo sin esperar a los semáforos, las calles vacías, amaneciendo. Cantaba un pájaro. Like a bird, soy un pajarillo en un alambre.

En las fiestas en casa Roberto solía acabar tocando a Leonard. Cedíamos a la melancolía muy fácilmente. Yo siempre le pedía que cantase Chelsea Hotel. I need you, I don´t need you. Y pienso en ti a todas horas. Sin embargo su preferida era Hey, that's no way to say goodbye. Como casi todo lo que nos emociona, le recordaba a una chica.


El disco se acaba. Suena Take this longing. Ha vuelto el agua caliente. Feliz año, amigos.




*del blog de Carmen Beltrán



4 comentarios:

F dijo...

hermoso, hermoso, limpio

dijo...

gracias,me alegra que te guste

vel pister dijo...

definitivamente
;-)

dijo...

:-)