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viernes, 17 de abril de 2020

cuando jugaba al escondite y nadie me encontraba *

Cosas que hago en 2020

Estoy escuchando música de 2011, leyendo mis libretas de 2010 y estoy flipando. Tengo una que casi no recordaba. Tiene poemas, relatos y listas de cosas. Listas de cosas que he pensado y diseñado (y entre paréntesis si las he hecho o no). No me reconozco. Algunos relatos están basados en true stories, cosas que me contó mi abuela, sobre su familia o sus vecinos, pero el narrador no es el protagonista. Yo no tengo ni idea de narrar, pero me han encantado mis propios relatos viejos. De eso otro yo. Os cuento uno.

Estrella tenía 19 años cuando conoció a Andrés. Era un chico pobre y guapo. Pobre como muchos otros de la parroquia pero guapo como ninguno. A él acababan de romperle el corazón de una forma que nunca olvidaría. 
Llevaba varios meses indo falar, cortejando, bailando con una muchacha que al parecer era rica. Es decir, tenía tierras. Se llevaban bien, se gustaban, se querían, pero cuando llegó el momento de casarse, la familia de ella no dio el consentimiento. Por las tierras que él no tenía. Él se sintió dolido y cuando ella le comunicó la decisión de la familia, él se agachó y cogió un puñado de tierra del suelo. Abrió la mano de ella. ¿No querías tierra? ¿Pues aquí tienes tierra!
De eso había pasado casi un año y Andrés no se había acercado a ninguna otra chica. Pero en la fiesta de Santa Lucía se fijó en lo guapa y crecida que estaba la hija mayor de José de Encián. Le pidió un baile y desde entonces se veían a menudo.
A José de Encián Andrés no le gustaba mucho. No tenía tierras. Así que no era muy bien recibido en la casa.
Han pasado las fiestas, es pleno verano. Ella se va a pasar un día a la playa con sus amigas. Antes de marcharse Andrés va a despedirla al camino. Ella le dice, juguetona, que le traerá una concha.
Estrella se perderá en el mar pocas horas después.


* Elena Cabrera


Es una chorrada de historia, ya lo sé. Estrella era hermana de mi abuela. Durante muchos años solo supe que murió ahogada en el mar. Y que su padre se sentía mal por no haberle dado más libertad.
También había oído la otra historia de las tierras y hace poco me enteré de que tenían ese nexo común, Andrés.

viernes, 24 de mayo de 2019

Presentación en el taller de escritura


El otro día no dije en alto todo lo que estaba escrito en mi libreta.
Lo escribí y me lo callé.

De pequeña tenía un diario. En la primera página decía: ¡NO LEER!

Y ahora estoy aquí.

A los 18 dejé el diario y me quedé solo con los poemas (pero hacían las veces de diario).

Escribí sobre mis deseos y mis miedos.
Escribí sobre novios y besos.
Escribí sobre no tener trabajo.

Y después no escribí sobre las ganas de ser madre.
No escribí sobre las pérdidas.
No escribí sobre la sensación de tener un alien dentro de mí.
No escribí sobre cómo me sacaron al alien mientras me ataban a la mesa con los brazos en cruz.

No escribí sobre la cicatriz tan perfecta que apenas se nota.

Porque escribir no iba a hacer que los ginecólogos fuesen amables,
no iba a impedir que abortase de nuevo,
no iba a hacer que el niño se callase.

Me gustaría contar todo aquello.

Pero no sé cómo hacerlo.

No sé cómo contarlo y reírme.

jueves, 9 de mayo de 2019

Ella también vive en Canadá


Acabo de editar los últimos tres poemas del blog y he borrado el último verso de cada uno. ¿Qué me pasa? si se me daba genial acabar los poemas...
Pues resulta que ahora no me gustan mis finales, porque son demasiado dramáticos o porque dicen más de lo que deberían. Ahora me gusta pararme "una estación antes de lo desconocido". 

Pero no os preocupéis por los finales, los he reciclado como títulos. (Aquí no se tira nada.)

Aparte de esto la parte de atrás de este blog me dice que me leen mucho desde Canadá. ¿Quién será? ¡Manifiéstate! Me hace gracia porque una de las poetas más grandes de todos los tiempos también vive en Canadá, o eso pone en la solapa de La belleza del marido, y no sé de ella absolutamente nada más. Cuando fantaseo con mi primer libro publicado imagino la solapa en la que dice eso también: "Verónica Cernadas vive en Canadá".

También puede ser que en alguna escuela canadiense les estén mandando leer a alguno de mis poetas favoritos, como Peru Saiz Prez, que sigue liderando las visitas que no se deben a mis poemitas, o quizá Rachel Zucker, de la que he leído solo un poema increíblemente precioso y aterrador, y que tuve que incluir en mi exigua antología.

¿Y por qué seguiré soñando con un libro en papel si aquí dice que tengo lectores por todo el mundo? Y por cierto, ¿cuál será esa región desconocida que aparece en la estadística? Incluso a google se le escapan cosas...



viernes, 5 de abril de 2019

Ahora pongo lavadoras

Después de ir a por el niño estudio un poco

porque hay que estudiar
hasta que revientes.

Me lo preguntó el otro día: mamá, ¿hasta cuándo hay que ir al cole?¿hasta que me muera?

Creo que te dejan parar un poco antes.

Luego la merienda. Una lavadora.
Le engaño para que crea que juego con él
pero estoy recogiendo la ropa
tendida. Aun no está seca del todo.
Empiezo a hacer la cena. Lo meto en la bañera. Cuelgo la ropa de la lavadora.

el caso es que quede todo bien limpio


                                                               me empieza a doler


dejo la ropa a medias,
aun quedan los calcetines
y las bragas,

pero ya no puedo más

venga
ya solo quedan
los calcetines
y las bragas

busco una canción en spotify, no sé cuál, una que me haga cantar

Me acuerdo de cuando me pasaba las tardes escuchando música.
Me acuerdo de cuando era libre y pobre y escapaba de la libertad y la pobreza.

No vivía.

Porque pensaba que vivir era otra cosa.
No era leer ni estar en casa escuchando música.
Eso es meter la cabeza en un agujero.

Hay que barrer la cocina.
El fregadero está lleno.

Meto el tomate que sobra en un bote
con aceite por encima

para que no se estropee.

Limpio la mesa.

El niño se va a dormir y pide un cuento.
Sus cuentos son realidad,
no agujero.

Me acuerdo hoy
entre las bragas y los calcetines
de todo lo que decían las canciones
del caso que les hice a las canciones.

No sabía cómo ser

y salía a la calle con mi dudoso yo
aparentando que era claro y fuerte
para que alguien lo cogiese,

lo quisiese.




domingo, 13 de enero de 2019

pensar/escribir

Escribo para decir lo que no me atrevo decir. Otras veces escribo para decir lo que pienso. Lo que siempre he pensado de forma oscura y hoy me sale claro. Por eso fui a la facultad de filosofía. Quería que me enseñaran a pensar, a descifrar el mundo. Con esas herramientas, me proponía pensar mucho y entenderlo todo a la primera. Me equivoqué. Como cuando te compras unos zapatos carísimos, por una vez, porque son buenos, porque te van a durar mucho y te los vas a poner todos los días. Y te hacen daño. Y no te los pones nunca.
Es decir, no pienso nunca al modo filosófico.
Pienso al modo poético. Ya sabía hacerlo con 10 años, cuando escribí mi primer poema.
Fui mejorando, claro, leyendo muchos poemas.
Ojala hubiese ido a una facultad en la que fuésemos leyendo, poco a poco, todos los poemas del mundo.


Ilustración de Marjorie Pourchet del cuento La cabeza en la bolsa



jueves, 31 de mayo de 2018

Cómo escribir sin sufrir

Todo el mundo debería escribir como Lorrie Moore.
Leo Cómo ser escritora de Lorrie Moore. Nunca escribo sobre la realidad, pero a veces me parece que puedo meter mis miserias en mi libro, que es este.

Aunque

Para qué hablar de lo que siento, yo lo sé pero es muy aburrido.
A veces. 
Soy a veces.
Lo escribí hace 20 años, me gusta recordarlo. Te lo enseñé y te gustó. Dijiste es muy bueno. Estábamos en un sofá, en el pasillo de la biblioteca. Siempre iba a estudiar con papelitos en los bolsillos, deseando que estuvieses allí para leer mis letritas. Siempre me decías tienes que sufrir. Y era la primera vez que me pasaba.
A ratos pensaba que era muy lista y otros la persona más torpe de la clase. Los chicos hacían muchas preguntas mencionando a hombres de los que nunca había oído hablar. No abrí la boca en cinco años. Hasta que en 5º curso el profesor de Filosofía de las religiones se enteró de lo mío y quiso leerlo. Le entregué mis poemas más tontos y de amor. 

No me dijo nada, mis poemas no hablaban de Dios, claro.
Escribe en cualquier parte. Escribe mientras el niño desayuna y mete las manos en la leche y se ríe con su diente gris. Lo hace para llamar tu atención. Lo salpica todo de leche con colacao y a ti te da igual. A veces te da igual.
Escribo porque hay sábados. Porque mi madre tiene un balcón con geranios. Enfrente había álamos. Los cortaron.
El encuentro brutal y dulce de los sábados. También lo escribí hace mucho. Porque fue hace mucho. No te lo enseñé. No era tan brutal.
Fui a un colegio de niñas.
Leo Pornografía de Lupe Gómez. Todas deberíamos escribir como Lupe Gómez.
Agora estou na cama. Fora está o inverno. Pienso en que acabaré por superarlo todo como todo el mundo. Y luego me doy cuenta de que hay gente que no.
Sueño con decirme cosas. Tendré que leer algún libro más de autoayuda porque todavía no puedo.
Tu madre también escribía poemas, notitas. 
Soy a veces. Pero lo tengo superado.
Hubiera sido más feliz estudiando algo sin pretensiones. Estudiar algún arte u oficio. Aprender a escribir o a tornear. Escribir como tornear. Pero no filosofar. Coser no, ni dibujar. Siempre se me ha dado mal. Hasta ahora, que dibujo todos los días caballos, patos

y monstruos

(pero Lois dice que son buenos)



viernes, 4 de enero de 2013

Cielo rosa

Hoy hay una luz preciosa en esta ciudad. Paseo por las calles sin prisa, cada vez más despacio, no quiero volver a casa. Disfruto a tope, hago fotos, se me ocurren cosas.




Después de 3 horas empiezo a bajar de donde estaba. Llevo todo el día sin hablar con nadie. Solo a una dependienta le pregunto si tiene este modelo en el 38.
Vuelvo a casa a ponerme otra ropa y medias para probarme aquellos zapatos, llego con los restos de la ilusión que sentí en la tienda. Me paro frente a la ventana y veo este cielo.




¿Echaré de menos este lugar?, ¿echaré de menos esas montañas que se ven al fondo? Me lleno de la tristeza de los sábados. Me sale un pequeño ruido al llorar. Y los zapatos, la gente, la calle, las cosas... me importan ya poco. ¿Me controlo? ¿me abandono? No sé qué haré hoy. Exploro todas las posibilidades de sufrir.

(No me gusta acabar así. Quiero risas. Voy a ver vídeos de bebés riendo en youtube y luego vuelvo a escribir otra cosa)

lunes, 31 de diciembre de 2012

Lucha, lee y ama* (y escucha a Leonard Cohen)

La casa silenciosa. Fuera un débil sol de invierno. Tengo la mañana planeada y repleta de cosas que hacer. Voy a ducharme y no funciona el agua caliente. Pues a la mierda todo. Me siento frente al ordenador. Repaso qué cosas escribí en otros meses de diciembre. Sonrío con la adhesión poética de Velpister: "te enlazo definitivamente". Leo un poema sobre Heidegger y los besos. Escucho Suzanne. Y mi casa se convierte en un templo. Me siento tentada de decir que este es el mejor disco de la historia. De mi historia.


Lo descubrí en casa de mi cuñado con doce o trece años y flipé. Me gustó su voz, la portada, y todas las canciones.

Me llevé una cinta grabada cuando me fui a estudiar a Santiago. El primer año me lo pasé suspirando de amor no correspondido, y de banda sonora, Leonard Cohen, Silvio, Extremoduro.

Mi amiga Adela me invitó un fin de semana a su casa de Camariñas, creo que era diciembre y hacía sol. Teníamos un trabajo que hacer sobre Platón. Nos fuimos a una habitación con ventanas que iban del suelo al techo, las abrimos, afuera un jardín asilvestrado con plantas aromáticas. Sonaba este disco. Sonaba Suzanne en Camariñas.

Volver a casa de salir, cruzar Romero Donallo sin esperar a los semáforos, las calles vacías, amaneciendo. Cantaba un pájaro. Like a bird, soy un pajarillo en un alambre.

En las fiestas en casa Roberto solía acabar tocando a Leonard. Cedíamos a la melancolía muy fácilmente. Yo siempre le pedía que cantase Chelsea Hotel. I need you, I don´t need you. Y pienso en ti a todas horas. Sin embargo su preferida era Hey, that's no way to say goodbye. Como casi todo lo que nos emociona, le recordaba a una chica.


El disco se acaba. Suena Take this longing. Ha vuelto el agua caliente. Feliz año, amigos.




*del blog de Carmen Beltrán



martes, 3 de mayo de 2011

el nombre de las flores

Ayer fue lunes otra vez, lunes en el paro otra vez. El nivel de dopamina, por los suelos. Cada rutinaria y necesaria acción requirió de toda mi energía. Subir tres pisos andando, toda una gesta. Salí de casa para comprar pelos de sierra, cola de carpintero, y nada de comida. Vino un mensajero con un diploma. Tenía un pendiente y me llamó Verónica, nada de Verónica Cernadas, ni de señora Cernadas. Casi le doy propina. Escucho Beneath the rose concentrándome mucho, cada vez puede ser la última (gracias, spotify). Tomo café en porcelana china de flores. Me pruebo ropa que tiene ya 30 años.
Estornudo. 
Me aprendo el nombre de las flores. 




A dream of her - Micah P. Hinson

martes, 30 de noviembre de 2010

uooooooh

después de observar atentamente al sujeto
durante dos semanas
podemos ya emitir un diagnóstico

el sujeto es:

feliz - amargao - ns/nc

comprobando la estabilidad de sus emociones


martes, 16 de noviembre de 2010

Aniversario

Hoy me he despertado en plena noche después de soñar que me regalaban una cesta de navidad gigante.
Aquello parecía una pesadilla, así que me abracé muy fuerte y me di besos.
Después resultó no ser plena noche y tuve que levantarme.
Antes recordé que hoy hace años de un par de cosas.
Me puse a diseñar todos los detalles de las celebraciones: música, comida, secuenciación de los eventos...
cuando me levanté, me dirigí al ordenador para poner una canción conmemorativa, pero vi la casa hecha una mierda y se me pasaron todas las ganas de golpe.
Alguien muy dentro de mi empezó a gritar: ¡aborta!,¡aborta el plan!¡Y pégale dos gritos a quien haga falta!
Entonces abrí la lista de reproducción titulada por mí: "Música relajante para evitar situaciones de conflicto".
Me puse a ordenar, a fregar cacharros.
Increíblemente, la música hizo su efecto.
Empecé a volar por la casa, parecía una mariposa.
Y en mi vuelo me encontré con los restos de un acto de amor espontáneo.


Aquello era inaudito: habían durado dos días.
Los ingerí todos como desayuno.(Supremos)

Y así fue como empecé a celebrar
;-)

lunes, 30 de agosto de 2010

todavía no estoy despierta

he soñado que un perrito blanco pequeño colgaba de mi balcón por las patitas
no ladraba,sólo ponía cara de pena
cuando lo salvo él corre a esconderse detrás de una planta
después yo trabajo en un programa de radio
mi compañero es un chico muy guapo con gafas muy grandes
se estropea mi micrófono y tenemos que hablar los dos por el suyo
él me gusta pero todavía no lo sé

sábado, 28 de agosto de 2010

el final del verano

huele a vinagre y a tarta de queso
han sobrado sólo dos pastitas
las de cereza
como siempre

a mi lado
una panera de mimbre
me da un poco de pena
la hizo mi tío Manuel de Inglaterra
hace más de cincuenta años
y es posible que no haya otra igual en el mundo
sus varas crecieron
en un lugar verde y salvaje
ellas mismas fueron verdes y salvajes
hace mucho

como yo

¡verde verde verde!
¿no creéis que es más difícil ser feliz si vives en un lugar sin verde?
dicen que los gallegos somos melancólicos
pero es sólo cuando nos alejamos de lo verde
quizá me lleve a la Ciudad Marrón un manojo de hierba del campo...

con el pañuelo de encaje
envuelvo los trozos de pan
para que no se sequen
aunque hasta seco
este pan es mejor que el de la Ciudad Marrón
(ya sé que así nunca voy a hacer amigos)

pienso en que quiero una panera igual
pero igual
y no creo que sea posible

podría fotografiarla
y ahorrarme las palabras
pero esto todavía no es
una libretadefotos

aunque me encanta hacer fotos
de cosas solas
abandonadas
y tristes


todos las objetos son tristes

posibles objetos alegres:
-un saco de la risa
-una muñeca chochona
-un perrito piloto

No.

sin darme cuenta
me voy enredando en pensamientos
inútiles

y las ideas no me llevan a ningún sitio
pero tampoco creo que las ideas estén para eso

cuando levanto la vista
se ha hecho de noche

ha pasado otro día

otro verano

pero esto queda ñoño y pienso en otra forma de decirlo:

mierda, mecagoentodo

lunes, 9 de agosto de 2010

Ella nunca bebía ni la vi llorando




Loquilo tras las gafas y la lluvia(el olor a porro y la extraña sensación de bailar sobre la arena son más difíciles de mostrar)



Título: de La mataré de Loquillo
Foto: 4 de agosto en la playa de Riazor

sábado, 31 de julio de 2010

27 de noviembre de 1997

Hoy vino C. a llamarme para tomar un café.Estuvimos hablando más de dos horas. Me sentí bastante bien pero no me gusta. Me obligó a decirle qué pienso de él y para qué lo quiero. Le dije que para aprender y no le moló mucho, también que me sentía incómoda con él y que tenía miedo de que me gustase sólo porque dice cosas buenas de mí.Me dijo que me veía con un destino horrible y que no iba a encontrar a mi prícipe azul, y que tenía que hacer yo sóla lo que quisiese hacer. Y al parecer se ha propuesto removerme por dentro y dejarme fatal para que me ponga a escribir.
¿Cómo voy a dejarme llevar si quiere hacerme sufrir?Quiere convertirme en algo parecido a él. Dice que no quiere discípulos pero si no eres como él eres una mierda. Y yo soy muy influenciable, me convence fácilmente de muchas cosas, aunque luego, cuando llego a casa, ya no estoy segura de nada.
Supongo que cuando pase un tiempo -y casi soy capaz ahora- le estaré agradecida por haberme empujado a superarme, porque ya no me conformo con las cursiladas que escribía antes, aunque de momento sólo estoy frustrada, y no quiero estar siempre insatisfecha.
Creo que acabo de decidir que la poesía no será lo más importante de mi vida y que quiero sentirme bien todo el tiempo posible.
Por favor, no te burles de mis decisiones.
Tú sólo quieres remover y remover y yo no quiero dudar de ciertas cosas.
.....
Ayer me lo encontré y fuimos a mi casa. Yo estaba muy simpática y él melancólico y autocompasivo. Se me quitaron todas las ganas de golpe.
.....
Tu carta es preciosa y me gustó muchísimo que escribieras para mí.Lo que has escrito me produjo vértigo y lágrimas.
¿Qué quiero decirte? No sé, que nunca es tarde...pero te mentiría, para algunas cosas sí que es tarde. Incluso la noche pasada ya era tarde,tú querías consuelo y yo te hubiese dado un par de tortas para que espabilases.Verte tan hundido me hizo sentir más segura y hasta parecía mayor que tú, y ahora me siento con derecho a decirte cómo deberías ser o qué deberías cambiar de tu vida, y me niego, no quiero ser como tú. No quiero pensar demasiado en ti.
....
Ahora me doy cuenta de que algunas cosas que escribiste para mí no se te ocurrieron en ese momento y eso me pone celosa no sé de qué. Quiero exclusividad y eso es imposible, además si la tuviese me sería pesada.
Por primera vez no quiero ser buena ni bella interiormente, no quiero que nadie flipe conmigo, prefiero que me quieran a pesar de mis defectos, por algo irracional, imposible de explicar.

Me siento Caperucita y el lobo al mismo tiempo.

viernes, 30 de julio de 2010

no es toda la verdad pero se le parece bastante

"se puede ser joven y escribir como un adulto, no como un postadolescente interminable e insoportable" Adisson de Witt

" Así es como básicamente pasé mis veinte: celosa y a disgusto conmigo
misma"
Denise Duhamel

Leo unos versos de Denise Duhamel y me entran ganas de contarle mi vida a alguien. Se la cuento a mi sobrino, que tiene 17 años y está deseando oir historias con sustancia.

Lo que más me inspira es leer poesía y estar sola.
¿Es esto poesía adolescente? Si fuese al menos postadolescente...si fuese al menos poesía.

¿Cómo nadie se atreve a criticar los poemas de otros? Yo lo hago pero es un sacrilegio. No digas eso, no sientas eso, utiliza otras palabras, o, mejor, no utilices ninguna.

Me siento libre para escribirlo todo. Y esto es lo que quiero escribir.

He pasado todo el día en Santiago y vuelvo a casa. En la estación veo a un chico muy guapo. Tiene el pelo canoso.
Un día, de repente, me sorprendo a mí misma fijándome en hombres canosos y me miro al espejo para asegurarme. Yo me veo como de veinte pero al parecer no.
Me siento en un banco. A mi lado un mocetón lee el periódico. Le miro disimuladamente. Sí, también me gustan los jovencitos.

¿No será que me gustan todos?

En el tren escribo esto.

Imagino que te encuentro. Llevo la ropa de ayer.El pelo en su estado natural, salvaje. Aún así piensas: es muy guapa.
Ahora tengo olor y volumen y mi ser tridimensional no se siente tan seguro, pero eso no está tan mal. La sangre me corre más rápido por las venas.

En cuanto me dispongo a cruzar la calle se estropean los semáforos.

y 7 de diciembre de 1998

Cosas que me gusta recordar de aquel día:

-¿Qué puedo hacer yo para que no estés así? y su cabeza inclinándose para darme el primer beso y yo pensando: está pasando, está pasando.
-Cuando me besó suavemente en los dedos, en las mejillas, en todas partes.
-¿Te gusta cómo te beso? y yo pienso ¿cómo sabe que besa genial? y digo sí para que me bese más.
-Cuando me dijo que era la primera vez que le miraba a los ojos.

Fue salvaje,fue dulce.

Querido diario:¿tú crees que querrá conocerme?¿querrás? De verdad que soy la hostia, soy maravillosa, soy una caja de sorpresas. Si estuve cohibida y tímida fue por extrañas razones ajenas a mi voluntad, pero soy divertidísima y guay.


Tenía los ojos no azules más bonitos que había visto nunca.La voz masculina más dulce y sensual que nunca había oído. Era tan guapo que la primera vez que lo vi lo confundí con una chica.

El color de sus ojos.
Sentir que eso es algo absolutamente relevante.

miércoles, 28 de julio de 2010

8 de junio de 1993

Hoy V. se fue a casa.Hasta octubre.Estuvimos hablando de un montón de cosas y cuando nos despedimos me dio dos besos.Yo quería decirle que iba a echarle de menos pero no pude. Antes de eso, cuando estábamos los tres callados y atontados por el sol, Mónica dijo: "¿De qué hablamos? Podemos hablar de novios" y él dijo "huy, eso fatal" y yo dije "anda que yo".Y quise acariciarle el pelo. Y tenía la piel muy suave.

sábado, 24 de julio de 2010

y 13 de febrero de 1993

Hoy he tenido tiempo para pensar.
Ayer fuimos a Orense.
En el autobús nos sentamos con G.
Rodeando a G.
Jugamos a la carta más baja, a la pocha, al asesino.
Él me decía todo el tiempo
que yo era una tramposa.
Creo que empieza a gustarme un poco.
En el área de servicio arranqué un trozo de geranio
y se lo di.
Me miró extrañado, todo era un poco de broma,
pero no del todo.
Me miró,
nos miramos muchas veces
(por lo del asesino).
Él tiene unos ojos preciosos.

Que me seleccionaran
para jugar en el
sub-16...
bah, un pequeño detalle

como con Iker y Sara
el amor resultó ser
más excitante
emocionante
y brillante


que todo lo demás.









sábado, 17 de julio de 2010

Bailarina, cantante o poeta



Month 9 Date 12 Week 2ª
Cuando me paro a pensar qué quiero ser de mayor siempre pienso en ser bailarina, cantante o poeta.
(1987)