miércoles, 6 de octubre de 2010

Lo único que me da aliento en esos trances es la idea de los honorarios

Cuando habilito la publicidad de Google - sí, he caído, es que tengo complejo de dinero - el primer anuncio que aparece dice algo así como "haz dinero desde el hogar". Me hierve la sangre. Teniendo en cuenta que son anuncios contextuales pienso: o estos tontos no saben leer poemas o son más irónicos que yo.

 

(La frase del título pertenece a El complejo de dinero de Franciska von Reventlow: ¡fantástico!)

3 comentarios:

kokichuelo dijo...

El dinero, ese motor que mueve todo.

Esos anuncios que se generan automáticamente tienen un sentido del humor muy perverso.

Yo también estoy en el paro. En mi caso una sobra de la construcción. Cuando se me acabe el paro me mantendrá mi chica... Eso espero.

Ya me daré una vuelta por aquí. Saludos.

Carolink dijo...

oh, qué grande, ojalá que te guste el complejo de dinero (el libro, no el complejo)! Hay mucho que decir al respecto de ese libro, hay mucho más que hurgar, y llevo en ello todo el tiempo en que soy periodista/ama de casa/madre a tiempo bi-completo, que es como decir que de las 24 h del día yo hago 48. Hay mucho, muchísimo que decir sobre la insolencia de la autoexplotación a la que nos hemos llevado solitas... Besos.

Verónica Cernadas dijo...

El libro me ha encantado.Sí que hay mucho que decir,tú ya has empezado,y estoy deseando leer más. Yo de momento sólo pensar, sólo tengo intuiciones, nada serio.