viernes, 1 de octubre de 2010

para s.

toda la mañana en internet
en vez de hacer la compra
un poema
o poner a remojo los garbanzos
estoy en pijama
huelo mal
pero s. ve la foto supercool de mi perfil mientras chateamos

s. me recomienda recetas
a través de facebook
me pregunta qué tengo en casa
yo le digo un filete de merluza
congelado
pimientos del piquillo
un huevo
que qué he hecho con el resto
qué va a ser una tortilla
se ve limitado pero improvisa
una comida riquísima
que lamentablemente
no puede enviarme
ya elaborada

y yo pienso
siempre que hablamos
en cuando nos conocimos

no existía internet
no para el vulgo por lo menos
no teníamos teléfono móvil
quedábamos con días de antelación
en el sitio exacto
(éramos vecinos
pero nuestra relación era alto secreto

nunca vino a timbrarme

nunca le pidió a mi madre que me dejase bajar a la calle)

en una de esas citas ocurrió algo muy gracioso
habíamos quedado en el Rocas
teníamos dieciséis años
yo no sabía estar sola en los bares
me puse detrás de una columna
tú pasaste por delante quince veces

nos fuimos enfadados para casa

2 comentarios:

Antonio dijo...

qué bueno... me reconozco en tu forma de escribir poesía.

Verónica Cernadas dijo...

Gracias Antonio!