sábado, 12 de junio de 2010

Porque sí, porque quiero y porque me da la gana


"pierdo la razón cuando salen
de mi corazón: animales"
Extremoduro



Estoy en un bar tomando café y leyendo el periódico, y algunas cosas que leo -no precisamente poéticas- me provocan unas enormes ganas de llegar a casa y ponerme a escribir. Por el camino me paro en una librería, sólo para echar un vistazo, pero un libro precioso de Cortázar me hace sufrir un ataque de consumismo a primera vista; está partido en dos, nunca había visto un libro igual, y me acuerdo en ese momento del editor que me dijo hasta que no hayas leído a Cortázar no escribas una sola línea.Al parecer me ha llegado la hora. Recuerdo entonces que con 20 años tenía un amigo que consideraba a Cortázar, Dios, y a Robe, de Extremoduro, Jesucristo. Lo de Robe se me pegó pero no lo de Cortázar ¿Por qué me habré resistido tantos años si yo siempre iba corriendo a leer, ver y escuchar todo lo que él leía, veía y escuchaba? Bueno, tenía 20 años, vivía fuera de casa, y creo recordar que eso, vivir, me ocupaba demasiado tiempo, así que no leía mucho; pero sí que escribía poemas tontos, sobre todo dedicados a ese amigo, de quien, sí, lo habéis adivinado, estaba enamorada. Nunca se lo dije, no con palabras (pero si mi mirada tuviese manos…); lo más cerca que estuve de declararme fue en un encierro (no de toros, de estudiantes), pasamos la noche en la facultad de biología, él estaba con su novia, pero ése era un pequeño detalle sin importancia (las revueltas me volvieron valiente) y después de año y medio de amarle de lejos, quise acercarme un poco (no demasiado, allí había más de cien personas, y la novia). Quise deshacerme del secreto a voces que me comía por dentro, quise tirarme a la piscina vacía, quise decirle te amo desesperadamente, aunque ya sé que tienes novia y que yo no te gusto, pero todo el día estoy pensando en ti y escribiéndote poemas y quería que lo supieses. No dije nada, sólo le entregué la pequeña libreta que me había llevado al encierro. Estaba plagada de frases como ésta:
Pensar en ti es mejor que cualquier otra cosa. Pensar en ti es como comer pan con chocolate una tarde al volver del colegio mientras vemos Barrio Sésamo.
O ésta otra:
-Te quiero porque es imposible que alguna vez me quieras. Te quiero porque sí.
Y también:
Soy una veleta, y tú el viento.
Como veis, todo muy elaborado y de variada temática.
¿Qué cómo pude atreverme si no tenía ninguna posibilidad? No sé, debían de ser las drogas (no, mamá, quería decir que toda la noche estuvieron unos hippies tocando los bongos y fumando porros, y ya sabes, el humo…)
Él estuvo un buen rato leyendo la libreta, solo, en un rincón; su novia me miraba. Me la devolvió, nos sonreímos, la guardé en un bolsillo (la libreta, no a la novia).
Cuando llegué a casa descubrí que había escrito algo en ella, me decía más o menos que siguiera con la poesía, que era especial, que era dulce, que era bella…no me creí nada. Leí sus palabras emocionada cientos de veces, pero no me las creí. Al final decía que esperaba leerme alguna vez en un libro. Por supuesto él no sabía nada de poesía, pero si eres el protagonista de los poemas, es más fácil que te parezcan pequeñas obras maestras.
El caso es que os cuento esto porque quería escribir unas últimas líneas a. de C. (antes de Cortázar) y porque de momento lo del libro va a ser que no. En cuanto le dé a Publicar entrada me voy a pasar la tarde con C. Si cuando acabe el libro algo dentro de mí ha sufrido una mutación quizá vuelva aquí y lo borre todo, siempre que esa mutación me conserve el dedo índice.

8 comentarios:

F dijo...

los primeros amores, como cortázar, se superan como se supera un sarampión: a veces con pequeñas cicatrices, a veces no

los primeros amores a los que les gusta cortázar se clavan como espinas de pescado en la garganta, dejando una sensación intemporal de muerte cada vez que haces el esfuerzo de tragar saliva. a veces dura años

robe también se pasa, como se pasan ian curtis y robert smith y ray loriga y una legión más, aquí y allí. se te pasa como se te pasan todos los malditos, supongo. los malditos son el acné adolescente pero en versión literatura

Verónica Cernadas dijo...

yo aún tengo espinas, pero son muy pequeñas.
sí, se me ha pasado robe y muchos otros, pero a veces vuelven, como un grano solitario en una piel de treinta y tantos, fuera de lugar, pero bien visible(y a veces doloroso)

(un descubrimiento tu blog)

F dijo...

no hay nada peor que el regreso de lo que has amado y abandonado (a veces no por ese orden)

el secreto está en ser invisible

(gracias, verónica)

VELPISTER dijo...

Hola otra vez. Me ha gustado mucho esta entrada (porque ,seguramente, aunque no lo parezca yo tb soy mu tierno mu tierno)tanto (aunque no más que otras)y porque me he reído (que es algo tan difícil (no que yo me ría, que lo hago constantemente, sino que algo me haga reír) que sin tu permiso o con él, la he colgado en mi blog, y allí permanecerá durante un tiempo hasta que sienta yo tb la necesidad de poner otra entrada que casi nadie leerá y por eso o por todo lo contrario me frustraré una vez más.
Además le he encontrado una ilustraciuón que me mola.
un abrazo

Verónica Cernadas dijo...

jo, qué emoción! me encaanta la ilustración! siempre he querido ser humorista, es otro de mis deseos frustrados ,así que me haces muy feliz, gracias!!!
yo también me siento frustrada cuando no hay comentarios, porque en el momento en que le doy a publicar es como si enviara un trozo de mi cuerpo, es un vómito tal que no entiendo que no tenga ninguna repercusión, pero por tener sólo un comentario como el tuyo vale la pena. gracias otra vez
(deberías volver a habilitar los comentarios en tu blog)

VELPISTER dijo...

Gracias pues neniñaaaa
He deshabilitado la opción de comentarios pq había una tipa que me molestaba mucho con ellos, y entonces descubrí que me encuentro muy cómodo así. Tengo la dirección de correo a un lado por si alguien tiene algo que decirme. Y en cuanto a visitas mentí, no es que tenga muchísimas pero tengo las suficientes como para tener ganas de darle al blog.
Me alegro de que te haya gustado.
abrazo

Anónimo dijo...

Al menos por un momento me has hecho revivir aquellos maravillosos años que, como bien dices "vivir" nos ocupaba la mayor parte de nuestro tiempo. Y, que bien hicimos, lo volvería a repetir una y otra vez, sin ningún tipo de remordimiento!!!
( es la 3ª vez que intento subir un comentario)
besos Mary.

Anónimo dijo...

yo también!
no sé qué le pasa a los comentarios...