miércoles, 30 de junio de 2010

lentitud

sentados una noche
en nuestro sofá roto azul
las ventanas abiertas
el ruido de una fábrica
no tenemos sueño
y deambulamos
por palabras
que usamos poco
el mundo nos distrae
yo misma me distraigo
y me doy pena a veces...
este yo pequeño que soy
me da pena
¿algún día me veré
como algo más que una mariposilla?
¿algún día me veré como algo importante?
¿como una leona?
no me doy cuenta
de que ya soy un animal
aunque ser un animal humano
no es decir mucho
.
la noche de verano
nuestra lentitud de hoy
el silencio y el ruido
todo me emociona
pero no quiero estas lágrimas
hablemos de otra cosa
dime palabras que me acaricien por encima de la ropa
dime palabras que sean como dedos suaves
háblame
háblame

2 comentarios:

Arlequin fantasma. dijo...

Las palabras que se escurren por debajo de las sabanas y se quedan en la almohada. Esas palabras: palabras gratas y palabras densas, como el vaho del amor.

Seré franco, soy demasiado critico y quizá no tan buen escritor, me gusto mucho tu poema, excepto las preguntas, por alguna razón no me gustan las preguntas en los poemas...

Gracias por tu texto.
Hasta otra,
El Arlequín Fantasma...

Verónica Cernadas dijo...

Gracias Arlequín fantasma.
Sí, puede que las preguntas no sean lo mejor del poema,a mí sí que me gustan en general, pero quizá éstas sean malas. A veces cuelgo algún texto no demasiado trabajado porque me apetece decirlo en el momento y pienso que el blog debe tener algo de espontáneo. Los comentarios siempre ayudan a mejorar.

saludos